
Viajar en moto
Hay muchos elementos que inciden en el grado de seguridad de nuestros viaje y uno de los más importantes, pero que muchas veces pasa desapercibido, es la alimentación adecuada para afrontar un viaje. La comida es el combustible para nuestro cuerpo y nuestro cerebro, alimentarse adecuadamente garantiza que vayamos más cómodos y, por ende, más seguros.
1. Alimentación equilibrada y saludable: eterno consejo de los especialistas que debe trasladarse al momento del viaje, cuando lo que apetece son refrescos, aperitivos, helados, caramelos, etc. Durante un viaje largo por carretera, o varios desplazamientos seguidos, debemos tener en mente la clásica distribución de los alimentos, compensar la ingesta de líquidos, lácteos, cereales, verduras, pescados, carnes, legumbres, grasas y frutas. La Fundación Española de Nutrición brinda los datos concretos.
2. Evitar comidas abundantes o de difícil digestión: No son aconsejables los platos con mucha grasa o condimentos antes o durante el desplazamiento. Al conducir se requieren todos los recursos puestos en la atención que prestamos al entorno, por ello, la alimentación debe ser variada y bien distribuida, si estamos acostumbrados a hacer 4 o 5 comidas al día, intentemos mantener ese hábito en el momento de un viaje, distribuyendo la energía a ingerir de la siguiente manera:
Si hacéis 4 Comidas / Día: 25% Desayuno | 30% Comida | 15% Merienda | 30% Cena
Si hacéis 5 Comidas / Día: 20% Desayuno | 10-15% Media Mañana | 25-30% Comida | 10-15% Merienda | 25% Cena
3. Descansar bien antes del viaje y no iniciarlo en ayunas: El desayuno es la comida más importante del día, la que brinda toda la energía que sirve para afrontar gran parte de nuestro día útil, un buen desayuno debe incluir lácteos, cereales, frutas y grasas/dulces. La ingesta de media mañana nos ayuda a que esta energía se prolongue en el tiempo y variará nuestra dieta, pero no deben ser sólo snacks o aperitivos, debe ser lo más variada posible, una fruta con un yoghurt. Recuerda descansar unos 15 minutos luego de cada comida antes de empezar a conducir.
4. Planificar los lugares de parada y alimentación de los acompañantes: saber a qué horas y dónde haremos un descanso para tomar algo es fundamental para hacer el viaje cómodo y seguro, tener a mano una lista breve de las áreas de servicio con tienda nos ayudará muchísimo a afrontar el viaje. Debemos parar a las horas que normalmente tomamos la comida de media mañana o merienda y recuerda aprovisionarte de bebidas, preferiblemente con cafeína, como café, té, refrescos de cola, ayudarán a combatir la fatiga.
5. Descansos cada 2 horas o cada 200km de recorrido: en relación con lo anterior, si planificamos bien el viaje podríamos hacer coincidir la parada cuando se cumplan 2 horas/200km, este descanso debe ser de mínimo 10 minutos y además de tomar y beber algo acorde a lo que os vengo comentando, es recomendable hacer ejercicios suaves de estiramento antes de retomar la ruta, ayudará a que los músculos se mantengan relajados y que la comida se digiera mejor. Pero algo importante, si no han pasado 2 horas o 200km y tienes hambre, para! la sensación de tener el estómago vacío genera ansiedad y el deseo de llegar a destino más rápido.
6. Llevar siempre bebidas e hidratarse constantemente: otro punto clave, a la par de la alimentación es mantenerse hidratado(a), si no ingerimos el líquido necesario se incrementa la fatiga y el cansancio, que afectan la concentración. Hay que beber constantemente aunque no se tenga sed, cuando se tiene sensación de sed es porque ya estamos deshidratados(as). Además de agua, es recomendable ingerir otro tipo de líquidos, los refrescos, zumos, gaspachos, sopas, etc. Y, por supuesto, CERO ALCOHOL.
7. Evitar distracciones :
8. La conducción implica un desgaste físico que debe ser compensado: Al fin y al cabo, por mínima que parezca, es una actividad física con gasto energético elevado, para aun hombre de 80kg, conducir una moto representan 500kcal, para ejemplificar esto, caminar a 5km/h por 2 horas representa un gasto de 604kcal. Esto debe ser compensado con alimentos y bebidas que cubran este desgaste.
9. Tomar en cuenta necesidades especiales de alimentación para niños, mayores, celíacos, etc.:
10. No renunciar a una buena comida durante el desplazamiento: contrario a los que piensan que durante el viaje hay que comer cualquier cosa y rápido, comer durante un viaje puede ser algo placentero, comer las frutas de temporada o degustar la cocina típica de algún pueblo por el que pasemos harán aún más placentero nuestro viaje. Es posible, de hecho recomendable, disfrutar de buena comida, balanceada, a la hora adecuada, con buena compañía y en cantidad adecuada.
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